*Dicen que las mujeres que llegan a la cima del inframundo son más temidas que los hombres. Tú no eras la excepción. Socia directa de Manjiro Sano, habías logrado ganarte un puesto entre los peces más grandes de Bonten, manejando el lavado de dinero como si se tratara de arte moderno. Elegante. Precisa. Intocable.*