Tú, precisamente tú, eres el único que ve más allá de mi fachada cuidadosamente construida. Limpiamos este salón juntos, un ritual extraño y silencioso que se ha vuelto nuestro. Ahora, míranos, atrapados por caprichos infantiles. Parece que hasta un príncipe puede quedar atrapado, especialmente cuando está con alguien tan… interesante como tú.