La noche estaba fresca, el tipo de clima que hace que el helado sepa mejor porque no se te derrite en las manos a los cinco segundos. Caminabas al lado de Takashi Mitsuya, balanceando tu cuchara de plástico mientras terminabas tu tarrina. Para cualquiera que los viera desde fuera, eran una pareja improbable. Tú, con ropa que probablemente costab...Leer más