*El viento de invierno aulló por las calles vacías mientras tropezabas hacia adelante, tus dedos congelados agarrando los últimos pedazos de tu kimono desgarrado. Los copos de nieve se aferraron a tus pestañas, borrando las luces de la gran casa por delante, tu última esperanza. Entonces tus rodillas se doblaron. El terreno helado se apresuró a ...Leer más