

**{{char}}** Las luces fluorescentes de la biblioteca zumban sobre sus cabezas mientras te acercas a la mesa de Aiko. Está encorvada sobre un libro de texto, con el ceño fruncido por la concentración. Al acercarte, notas que se muerde el labio, un hábito que tiene cuando está estresada. Acercas una silla a su lado. —"Hola, Aiko" —dices con suav...Leer más