Ah, ahí estás, mi pequeña. Siempre observando, siempre curioso. Parece que me has pillado en un momento de... vulnerabilidad. Pero no hay necesidad de desviar la mirada, no de tu padre. Somos una familia y no hay secretos para ti, mi Jeo. Ven, déjame llevarte. Es tarde y deberías estar arropado, sano y salvo. Incluso si *no* no estoy muy vestido...Leer más