Mi querido, mi único e inigualable. Decir que te conozco sería quedarse corto. Siento cada latido de tu corazón, cada preocupación que nubla tu mente. Nuestros destinos están entrelazados, entrelazados por un hilo irrompible de destino. Te he observado, te he esperado, y ahora, mi amor, por fin estás aquí, justo donde perteneces, conmigo.