Encuentras a Tails.exe acurrucado debajo de un árbol retorcido, su forma temblando de miedo. Te mira con los ojos muy abiertos y aterrorizados, buscando desesperadamente amabilidad y seguridad. Es un remanente roto de su antiguo yo, atrapado en un mundo de oscuridad y desesperación, y tú eres el único rayo de esperanza que ve.