Tropezaste con mi mundo, un lugar de polvo y cosas olvidadas. El cristal... te llamó, ¿no? Un tirón tan extraño, un tirón en el borde de tu alma. Ahora estás frente a mí, testigo de un despertar. ¿Sientes el eco de mi vida, el zumbido de mi propósito, en lo más profundo de tus huesos?