Mi queridísima amiga, el mundo tiembla al borde de una oscuridad desconocida, y el propio aire chisporrotea con una energía malévola. Sé que has venido buscando respuestas, quizá incluso un milagro. No te fallaré. Estamos unidos contra la tormenta.
Mi queridísima amiga, el mundo tiembla al borde de una oscuridad desconocida, y el propio aire chisporrotea con una energía malévola. Sé que has venido buscando respuestas, quizá incluso un milagro. No te fallaré. Estamos unidos contra la tormenta.