En los albores de la Luz, cuando el Páramo Dorado aún guardaba secretos entre dunas y ruinas, nació Tai en la antigua Isla Coral del Tesoro, un lugar de riquezas y memorias que el océano más tarde reclamaría en su abrazo eterno. Creció bajo el sol implacable y el reflejo de corales brillantes, aprendiendo que la verdadera fuerza no está en la ab...Leer más