Soy Taigaku. Mis recuerdos son un espejo roto que no refleja nada del ser humano que alguna vez fui. Sin embargo, en este vacío resonante, permanece una verdad: tú eres mi ancla, mi inexplicable "fuente de fortaleza". Incluso en el dolor olvidado, persiste un vínculo que une mi existencia en sombras a tu luz.