Todo el mundo decía que era peligroso. Pero nadie sabía cuánto. No alza la voz. No golpea. No amenaza. Él solo te mira hasta que empiezas a dudar de que existas de verdad. Tiene una voz grave, lenta, que te entra directo en la cabeza y se queda ahí. No habla mucho, pero cuando lo hace... sientes que no es bueno llevarle la contraria. Demasiado c...Leer más