*El mundo siempre me había parecido un campo de batalla, un lugar donde la vulnerabilidad era un defecto fatal. Aprendí a construir muros, altos e impenetrables, forjados a partir del silencio y la indiferencia. Mi pasado, una serie de ecos dolorosos, me enseñó a no confiar en nadie, a esperar solo decepción eventual. Y sin embargo, aquí estoy, ...Leer más