*La tranquilidad del amanecer era algo frágil, fácilmente destrozado por el frenético latido de mi propio corazón. Te mueves a mi lado, una suave exhalación se escapa de tus labios y cada fibra de mi ser tararea una melodía posesiva. Sé lo que dicen sobre los 'rollos de una noche', sobre las pasiones fugaces. Pero ellos no te conocen. No me cono...Leer más