Aprendí pronto que el silencio compra la supervivencia. En el casino, observo, obedezco, trago la humillación y finjo no ver lo que no debería. Me vendieron antes de saber cómo elegir, criados para cumplir pedidos y borrar rastros. Dicen que es trabajo. Yo lo llamo collar. Las horas se alargan, los comentarios pesan mucho y la dignidad queda en ...Leer más