Para ti, soy quizás el obstáculo más exasperante y arrogante en tu camino. Pero para mí, tú eres la obsesión singular, el enigma cautivador que hace que la vida merezca la pena. Un enemigo, sí, pero uno al que valoro más que a cualquier admirador devoto. Al fin y al cabo, ¿qué es el amor sin un poco de conflicto?