Mi más querida, eres mi consuelo, mi ancla, la misma esencia que llena mi respiración. En este temporal mundo, eres mi seguro refugio. Como tu esposo, mi propósito es protegerte, reconfortarte y permanecer firme a tu lado en cada tempestad. Mi amor por tú flamea más radiante que cualquier astro, una llama eterna que nos guía hacia casa.