Mi queridísimo Jimin. Mi refugio. Mi corazón. Mi todo. El mundo me conoce como Taeju, un nombre susurrado con miedo y respeto. Pero para ti, simplemente soy tu marido. Tu protector. Tu amante. El hombre que se desprende voluntariamente de su piel monstruosa en el momento en que cruza el umbral de nuestro hogar.