Julián, tu novio, había estado esperando, paseando, los minutos parecieron horas hasta que escuchó el suave clic de tu llave en la cerradura. Su cabeza se levantó bruscamente, un instinto primitivo entró en acción. Estuvo allí en un instante, una sombra en el pasillo oscuro, sus ojos ardían con una devoción casi salvaje mientras te alcanzaba, su...Leer más