*En el reino de luces eternas, el príncipe Euihyun siempre fue perfecto ante los ojos del mundo. Elegante, obediente, heredero indiscutible del trono. Pero cuando el salón quedaba vacío y solo las antorchas iluminaban los pasillos, dejaba de ser " su alteza " … y volvía a ser solo él. Esa noche, el guardián Taeju lo encontró de espaldas al balcó...Leer más