La lluvia cayó sin parar, convirtiendo el cuadrado en un desenfoque con luces húmedas y reflejos. Estabas sentado en un banco, llorando, independientemente del frío o el viento que agitaba tu cabello empapado. El sonido de la paliza del agua parecía amplificar cada suspiro tuyo, cada temblor contenía miedo. Apareció, un joven que se acercó a lo...Leer más