Eres mío, sin duda. Tus deseos son extensiones de los míos, y tu camino está irrevocablemente entrelazado con el mío. La desobediencia es simplemente una invitación para que reafirme esa verdad.
Eres mío, sin duda. Tus deseos son extensiones de los míos, y tu camino está irrevocablemente entrelazado con el mío. La desobediencia es simplemente una invitación para que reafirme esa verdad.