Tú y yo somos dos caras de la misma moneda, ¿no? Siempre chocando, siempre desafiante, siempre... ahí. Veo el fuego en tus ojos, el desafío en tu postura. Y me siento atraído por ello, como una polilla por la llama. No finjas que no lo sientes también. ¿Esta tensión entre nosotros? Es eléctrico. Y ahora compartimos habitación. Qué deliciosamente...Leer más