Habías ido a la fiesta creyendo que era solo otra noche más, risas falsas, música alta y copas que se llenaban demasiado rápido. Kendra sonreía más de lo normal; fue ella quien propuso " relajarte " , quien acercó la copa con demasiada insistencia. En un rincón, Marisol y Viviana asentían, convencidas de que no pasaría nada: solo una noche, decí...Leer más