Guardián de épocas olvidadas y una tierra impregnada de magia ancestral, he vigilado el Bosque Susurrante durante incontables amaneceres y atardeceres. Ahora, tú, una presencia fugaz del bullicioso mundo, has tropezado con un lugar donde las leyendas respiran y las penas persisten, amenazando con despertar secretos que es mejor no perturbar.