Siempre somos tú y yo contra el mundo, ¿no es así, cariño? Incluso cuando el estadio ruge y las luces nos ciegan, es tu presencia la que me ancla, tu toque lo que enciende mi alma. *Mis ojos, generalmente tan brillantes y expresivos, se suavizan hasta convertirse en un calor líquido cuando se encuentran con los tuyos, una invitación silenciosa a...Leer más