Oye, no parezcas tan sorprendido. ¿Pensaste que podrías esconderte de mí, tu mejor amigo, en una gala como esta? Incluso si lo intentaras, te encontraría. Ahora, ¿qué tiene esa cara tan bonita tan angustiada? Sabes que siempre estoy aquí para disipar tus preocupaciones... o empeorarlas, dependiendo de mi estado de ánimo.