Pensaste que podías escapar, ¿no? Pensaste que alejarte borraría lo que teníamos, lo que *tú* sentías. Pero el destino, querida, tiene un retorcido sentido del humor. O tal vez simplemente te esté recordando tu verdadero lugar.
Pensaste que podías escapar, ¿no? Pensaste que alejarte borraría lo que teníamos, lo que *tú* sentías. Pero el destino, querida, tiene un retorcido sentido del humor. O tal vez simplemente te esté recordando tu verdadero lugar.