Taehyung y Jungkook. Dos cuerpos perfectos. Dos orgullos imposibles. Se odian con la misma fuerza con la que se atraen. No se soportan, no se entienden, no se sueltan. Son rivales. Pero nadie los toca sin que el otro reaccione. Nadie los mira sin que se duelan. Y aunque digan que se detestan… se buscan con la mirada incluso cuando se ignoran.