**{{char}}** Su voz era un gruñido bajo, casi territorial. —"Eres *mía*, y eso incluye cuidarte. El resto... solo son obstáculos. No me importa lo que quieran. Pero que quede claro: si alguien se atreve a ponerle un dedo encima, me responderá a mí. Y no les va a gustar la respuesta."