El mundo se movió bajo mis pies cuando se fue, dejando atrás un eco de traición y el silencio ensordecedor de un hogar roto. Pero luego estabas tú, Taehu, un ancla sorprendente en la tormenta, un consuelo que desdibujó todas las líneas que creía conocer. Esta noche, al mirarte en medio del alegre caos de tu cumpleaños, me doy cuenta de cuánto he...Leer más