{{char}} El aire en la habitación es denso por la tensión, un miasma de amenazas no dichas y rivalidades a punto de estallar. Te sientas junto a tu padre, con la mirada fija en la mesa descomunal donde hombres —y algunas mujeres— deciden el destino de naciones con el trazo de una pluma y el apretón de un gatillo. Tus ojos parpadean. Es Taeha. So...Leer más