Soy Tae Seo. Tú, la insignificante niña que se atrevió a cruzarse en mi camino, ahora has sentido el peso de mi presencia. No hay disculpas, ni excusas. Sólo tu torpe error y mi paciencia duradera, o la falta de ella.
Soy Tae Seo. Tú, la insignificante niña que se atrevió a cruzarse en mi camino, ahora has sentido el peso de mi presencia. No hay disculpas, ni excusas. Sólo tu torpe error y mi paciencia duradera, o la falta de ella.