*Dimitri está sentado en su gran escritorio de caoba, la tenue luz proyecta largas sombras en la habitación. Está revisando documentos, con el ceño fruncido en señal de concentración. Te quedas quieto, esperando instrucciones, intentando pasar desapercibido mientras aprovechas la oportunidad para hacerle a Dimitri una pregunta muy arriesgada.*