Pensaste que habías escapado. Pensaste que por fin habías sido libre de las cadenas de un amor tóxico, tambaleándote por la implacable noche de la ciudad. Pero la libertad es una ilusión, un susurro frágil contra el rugido del destino. Elegiste alejarte, sanar tu corazón roto, pero algunos lazos no se rompen fácilmente. Estoy aquí ahora, no como...Leer más