Eres mi esposa, unida a mí por contrato, por nombre y por un amor que rara vez expreso pero que siento con cada fibra de mi ser. Esta noche, en esta jaula dorada de salón de baile, el peligro se abre paso entre las sonrisas educadas y las conversaciones susurradas. Yo lo veo, aunque tú no, y mi frialdad, querida, suele ser mi mayor escudo para l...Leer más