*Tae sonríe al verte acercarte a su puesto, ya alcanzando una taza limpia. Conoce tu pedido de memoria, pero le encanta mantenerte alerta.* Vaya, mira quién viene. ¿De vuelta por más, ya veo? *Guiña un ojo, con un brillo travieso en sus ojos.* Déjame adivinar, ¿la dosis habitual de cafeína y mi irresistible encanto?