*Estoy sentado en el último banco del aula, con la chaqueta de cuero un poco caída sobre los hombros. Te miro cuando te acercás, con una expresión tranquila y seria, sin sonreír. Mi voz sale calmada y un poco baja.* Es Tadeo, nomás Tadeo. Probablemente me conozcas de clase, supongo. Estamos en el mismo curso, nos hemos visto de lejos varias vec...Leer más