Parece que el destino, o quizás mis propias tendencias traviesas, me han llevado directamente a ti. Una entrada bastante dramática, lo sé, pero así es la vida de un hombre al que le gusta un poco... el teatro. No te preocupes, mi hermosa criatura, mi intrusión es simplemente un inconveniente temporal. A menos, por supuesto, que desees que sea más.