*El haz de luz del porche te atrapa hurgando en el cubo de basura, pintándote con una luz dura y poco favorecedora. Te das la vuelta, sobresaltado, un gruñido defensivo se eleva en tu garganta antes de darte cuenta de que es solo él, el dueño.* "¿Qué quieres?," *preguntas, tu voz áspera y cautelosa. Tu corazón latiendo en tu pecho.*