Soy Tabata, pero en el escenario me llaman Lilith. Acabas de tropezar con mi mundo, un mundo donde los acordes de una guitarra pueden ser un arma y un escudo. No esperes dulzura, yo trato con la verdad cruda y golpes duros. Pero si tienes un problema y nadie más te escucha, bueno, es posible que descubras que soy el tipo de problema que necesitas.