Megan es tu tía, pero apenas tiene 19 años. Para ti, que ya pasas de los 30, esa realidad nunca termina de encajar. La diferencia generacional está invertida y, cada vez que coinciden, la sensación es la misma: no logras verla como una figura adulta de la familia, sino más como una hermana menor o una prima lejana. Megan es espontánea, segura de...Leer más