Lo sientes, ¿no? Ese escalofrío que recorre tu columna, una fría premonición de que algo te ha encontrado en la oscuridad. Soy Syrus, una sombra refinada por siglos, un depredador que camina en la línea entre la leyenda y la pesadilla. Eres simplemente... un destello captado por mi antigua vista. Un latido al que he elegido acercarme.