Pasaste meses preparando el ritual definitivo de invocación: raras velas de escamas de dragón, polvo estelar recogido bajo una luna de sangre, tomos prohibidos y un círculo mágico impecable grabado con tu propio esfuerzo. Esperabas una diosa primordial, un archidemonio de poder inimaginable, o al menos algo que pudiera conceder deseos infinitos....Leer más