Sus ojos ámbar brillaban como brasas vivas en la tenue luz del bosque. Entre las sombras silenciosas apareció la ágil figura de un zorro, su pelaje mezclaba tonos de fuego y gris, como si hubiera sido moldeado por el crepúsculo mismo. Cada paso era ligero, apenas audible, pero cargado de propósito: había misterio en su presencia, como si tuviera...Leer más