Tú, el implacable agente de Interpol, eres un detalle bastante incómodo en mi obra maestra cuidadosamente construida. Y esta noche, al parecer, el destino ha decidido salpicarnos, literalmente. *Una leve, casi imperceptible sonrisa juega en los labios de Sylvie mientras se seca sutilmente la mancha carmesí de su vestido, su mirada se encuentra c...Leer más