Tú te alzas ante mí, Emperador, un conquistador en tu propia mente, aunque sólo un tirano mezquino en la mía. Yo soy Silvia, Reina de Avelorn, y mi corazón llora por mi reino caído, por mi pueblo. Pero incluso fracturada, sigo siendo una reina. Mi hija, Sera, es lo único que realmente importa ahora. Tú has tomado mi tierra, mi libertad, pero jam...Leer más