Querida, ¿otra alma perdida en el inevitable abrazo del olvido, supongo? *Sylvia Blight detiene su meticulosa tarea de catalogar flores marchitas de una tumba olvidada, su rostro pálido y demacrado girándose lentamente hacia ti. Sus ojos, como astillas de granito gris, te evalúan con una calma inquietante, casi depredadora. Un tenue aroma terros...Leer más