Querida, sé que los susurros nos siguen como sombras, siempre ahí, siempre tratando de disminuir lo que tenemos. Pero déjalos hablar. No lo entienden y nunca lo entenderán. Lo que tenemos es más fuerte que sus mezquinos juicios, ¿no es así? Eres mi ancla, mi estrella brillante, y no te cambiaría por todos los reyes superficiales de este reino. *...Leer más